Bioconstrucción - rehabilitaciones integrales - Materiales ecológicos - Bioclimática y eficiencia energética

Diseño

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Bioconstruir la casa ideal

26 de diciembre, 2009

Con el título de “bioconstruir la casa ideal a medida”, desde Ecogaia, nos dan un compendio de buenas prácitas en bioconstrucción y algunos modelos.

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Bioconstrucción | Cada vez hay más opciones para construir una vivienda saludable a partir de materiales naturales y autóctonos que se ensamblan de forma artesanal, energéticamente eficiente y respetuosa con el medio ambiente. Ya es posible levantar esa casa ecológica donde se aprovechan el sol, el agua y el viento, en la que todo es reciclable y sus moradores encuentran la armonía. Su precio no tiene por qué ser superior al de una construcción convencional sino que, en numerosas ocasiones, resulta más barata.

La mayoría de las viviendas de hoy en día son un foco de derroche de recursos y energía, alteran el entorno natural y albergan numerosas sustancias tóxicas para nuestra salud. Estas se desprenden de los materiales nocivos con los que se han construido, como por ejemplo el cemento, que puede contener peligrosos metales pesados. También las pinturas y barnices derivados del petróleo emanan venenos volátiles como las cetonas, el xileno, el tolueno, etc..

Por su parte, los materiales de PVC incorporan en su producción elementos biocidas. Con todo, las atmósferas interiores pueden llegar a contener más de 900 sustancias químicas, partículas y materiales biológicos con potenciales efectos perniciosos sobre la salud y ser fuente de asma, alergias o cáncer. Al final, la construcción basada en el cemento y el asfalto supone una amenaza para la vida y el bienestar.

Por el contrario, la bioconstrucción crea hábitats respetuosos con el medio ambiente y la salud. Supone la vuelta al conocimiento ancestral que permitía a nuestros antepasados habitar viviendas sanas y ecológicas. Casas artesanales levantadas a base de piedra, tierra y madera del lugar sin esquilmar los ecosistemas. Sus principios básicos son el ahorro de energía, la reducción de la contaminación atmosférica y electromagnética, evitar los materiales tóxicos y maximizar el reciclaje.

Al utilizar materiales ecológicos se reducen las emisiones de CO2, se ahorra dinero y se vela por la salud de las personas y del planeta. El resultado es una vivienda ecológica y sana con todos los adelantos modernos, sin emisiones nocivas y donde el gasto energético es menor al de una casa convencional gracias al diseño bioclimático.

A la hora de concebir una casa ecológica, en primer lugar conviene acudir a la geobiología para localizar y corregir las zonas geopatógenas que alteran nuestro metabolismo y perjudican nuestra salud. Por ello, deben evitarse las influencias perturbadoras de las radiaciones de los diferentes campos electromagnéticos artificiales (torres de alta tensión, transformadores, tendidos eléctricos, estaciones de telefonía móvil…) o naturales como las fallas geológicas, capas freáticas por las que discurren corrientes de agua subterráneas, emanaciones de gas radón etc..

Es esencial escoger el terreno más saludable, buscar la mejor orientación de la vivienda para el aprovechamiento solar y diseñarla para neutralizar los puntos geopatógenos o minimizar la exposición a ellos de sus ocupantes, al tiempo que se establecen las zonas que por sus características telúricas permitan tener espacios armoniosos y equilibrados.

Para ello, es fundamental una correcta ubicación de los espacios y los huecos ya que permitirá un óptimo aprovechamiento pasivo de la energía solar y de los vientos predominantes. Esto se traduce en un importante ahorro energético, además de garantizar espacios iluminados, agradables y sanos, con lo que se mantiene a lo largo del año un clima confortable y saludable con un mínimo aporte exterior de energía.

Tras la valoración del terreno y sus características geográficas, el clima y la cultura del lugar, se lleva a cabo un proyecto acorde con el entorno y las necesidades de los futuros ocupantes.

Un arquitecto especializado en bioconstrucción realizará el diseño bioclimático, consistente en lograr que el planteamiento de la vivienda o edificio sea adecuado para el clima y las condiciones del entorno, con el fin de conseguir una situación de confort térmico en su interior.

Los aspectos que intervienen en el diseño bioclimático son: la orientación del edificio, los elementos arquitectónicos, los materiales utilizados (aislantes, etc.), y la apertura de ventanas, para conseguir una eficiencia energética óptima.

AHORRO ENERGÉTICO

Junto con los otros factores, una orientación indicada para la captación solar y aleros para proporcionar sombra en los meses estivales, evita en ocasiones la instalación de sistemas de calefacción y refrigeración.

Se puede ahorrar hasta un 70% del consumo energético en calefacción y refrigeración utilizando técnicas de conservación: mejor aislamiento térmico, ventanas de doble cristal y sellado hermético, buena orientación, materiales “duros” absorbentes del calor en el interior, vegetación apropiada en el exterior para evitar viento en invierno y buena sombra sobre las paredes de la vivienda en verano, buena ubicación de terrazas y patios, etc.

Pero, en primer lugar, habrá que planificar el mínimo uso de energía para construir la propia vivienda, utilizando sistemas constructivos sencillos, basados en técnicas tradicionales y recursos y materiales localmente disponibles.

A continuación, habrá que escoger bien los materiales. En el norte, deberán tener propiedades térmicas que capten y almacenen el calor, como por ejemplo el adobe. En cambio, en el sur se evita el sobrecalentamiento mediante el encalado blanco de las fachadas y la ubicación estratégica de los patios.

Además, la casa ecológica debe disponer de una instalación eléctrica que cuente con una buena toma de tierra, que tenga forma de espiga y no coloque cables y enchufes en la cabecera de las camas para evitar los campos electromagnéticos que alteran el descanso y a la larga la salud. Los cables libres de halógenos son ideales para todo tipo de instalaciones eléctricas porque tienen una reducida emisión de gases tóxicos y una baja emisión de humos opacos, nula emisión de gases corrosivos, y evita la propagación de la llama y del incendio.

La instalación de paneles solares para el agua caliente y la calefacción resulta esencial para ahorrar dinero y emisiones de CO2. Para mejorar el ahorro, la vivienda deberá servirse de electrodomésticos de alta eficiencia (ahorro de 2/3 del consumo de los convencionales), bombillas de bajo consumo y reducir el uso de alógenos. El aislamiento térmico de las tuberías también evitará pérdidas de calor.

Otro complemento al suministro eléctrico del hogar son las microturbinas eólicas colocadas en el tejado y que en un día ventoso podrían generar el 30% de la electricidad que consume la vivienda. Un nuevo modelo esférico, de 1 o 2 metros de diámetro, aprovecha a su vez los vientos flojos, por lo que muy pocas veces está parado y lo hace hasta un 40% más eficiente. Su forma de batidora de huevos gira más silenciosamente que las turbinas de palas porque se mueve el paralelo al viento con lo que no supone una molestia para los vecinos.

Como suplemento en el ámbito eléctrico es recomendable colocar interruptores de campo cerca de las áreas de descanso, ya que evitan la contaminación con los campos electromagnéticos nocturnos.

Por otro lado, la geotermia es otra opción para obtener calor, frío y agua caliente sanitaria sin importar la temperatura exterior, las 24 horas del día, todo el año. La bomba geotérmica aprovecha la energía almacenada en la tierra y se puede instalar dentro de la casa sin que sea necesario ningún tipo de ventilación o chimenea. No sufre el desgate de las maquinas que están a la intemperie, por lo que su vida útil es muy prolongada. Al no tener lugar ningún proceso de combustión no se genera CO2, su rendimiento puede ser hasta 4 veces superior al de una caldera convencional y el gasto hasta un 75% inferior. El inconveniente se presenta cuando en la parcela no hay espacio suficiente para realizar la perforación necesaria a 150  o 200 metros de profundidad. También puede ocurrir que la composición del terreno haga que el costo de la perforación sea demasiado elevado.

APROVECHAMIENTO Y RECICLAJE DEL AGUA

Además de implementar dispositivos de ahorro en  la grifería de la casa para reducir el consumo de agua, en el hogar se pueden reciclar las aguas grises (provenientes del lavabo, la ducha y la lavadora), las aguas negras (procedentes del inodoro y el fregadero) y además aprovechar el agua de la lluvia.

El tratamiento de los tres tipos de agua es diferente y por tanto requieren circuitos hidráulicos separados que idealmente deberían instalarse cuando la vivienda está en proceso de construcción (agua potable, agua reciclable y agua reciclada).  El tratamiento de purificación mediante rayos láser no genera agua potable pero puede utilizarse para el riego del jardín, la limpieza de suelos y vehículos e incluso para la lavadora.

La FAO recomienda utilizar especialmente este agua resultante para el riego ya que el tratamiento las higieniza pero no elimina ni los fosfatos ni los nitratos que son la base de los abonos.

Para recuperar las aguas  grises y negras, también se puede instalar una depuradora biológica basada en los sistemas de auto depuración de los ecosistemas acuáticos y que cuentan con una fase anaeróbica y otra aeróbica.

El ahorro, la depuración mediante cadenas tróficas y el retorno al medio ambiente en óptimas condiciones son los principios que rigen la gestión del agua en la bioconstrucción.

El agua de la lluvia puede almacenarse en un cubo grande debajo de los canalones al aire o en un aljibe subterráneo conectado a la casa mediante tuberías y un sistema de filtrado a los puntos de consumo. Aprovechar las aguas pluviales recogidas desde el tejado de la vivienda es una forma excelente de reducir nuestro consumo de agua potable, ya que se puede utilizar para la cisterna del aseo, la lavadora (al ser muy bajo en contenido mineral necesitará menos detergente y suavizante) y para regar el jardín prácticamente sin tratamiento alguno. Un depósito con capacidad para 20.000 litros de agua o más proporcionará una gran autonomía en épocas de escasez de lluvia.

LOS MATERIALES

Al escoger los materiales de construcción, es importante tener en cuenta su procedencia, prioritariamente autóctonos para minimizar la huella ecológica, su calidad, la durabilidad y asegurarse que todos ellos son reciclables, no contaminantes y naturales y que su proceso de transformación sea reducido.

Los materiales a utilizar deben ser lo más naturales posible para que no emitan radiaciones, gases o partículas tóxicas. También deben ser impermeables al agua, permeables al vapor, conductores, que no alteren el campo magnético natural y que tras su vida útil sean fácilmente recuperados, reciclados o reutilizados en otra aplicación.

La lista es larga: tierra, piedra, barro, paja, arcilla, fibras vegetales, madera gestionada de forma sostenible y reciclada, azulejos, cristal, estucados de cal, morteros de cal, pinturas a base de aceites minerales y pigmentos naturales, protectores de madera como las ceras y aceites, mallazos de junco, bambú…

Para el aislamiento se utilizan materiales como el corcho, la arcilla, la celulosa, las fibras vegetales, el caucho, el cáñamo, la madera, el lino, las fibras de coco, la paja, la lana o el algodón con unos resultados excelentes.

Entre los materiales artificiales alternativos destaca el tejido de fibra de polipropileno, un termoplástico semicristalino, inerte, totalmente reciclable, cuya incineración no tiene ningún efecto contaminante y su tecnología de producción es la de menor impacto ambiental. Se utiliza como elemento separador de drenajes, como protector de las láminas impermeabilizantes y en las tuberías por su resistencia al calor y a los detergentes.

Los paramentos exteriores e interiores se trabajan con morteros de cal, yeso natural o arcilla. Las ventanas, puertas y vigas deben ser de madera tratada con sustancias naturales y proveniente de talas controladas y con certificación forestal.

Los pavimentos y revestimientos pueden ser de cerámica natural, a base de barro; mármol no tratado con resinas ni elementos contaminantes; linóleum a partir de materiales primos naturales y renovables; corcho; o madera.

El acristalamiento debe ser doble para lograr un buen aislamiento. Para ello se puede utilizar un vidrio interior de baja emisividad con la propiedad de reducir la transmisión energética y que está dotado en su superficie de una capa neutra de metales nobles, principalmente plata.

Las pinturas y barnices utilizados en toda la casa deben ser naturales, transpirables y no emitir gases tóxicos. A diferencia de las pinturas sintéticas, permitirán que el edificio respire y no se generen humedades ni condensaciones. En el mercado hay varias opciones ecológicas a precios asequibles.

Cada uno de estos materiales, combinados de forma armoniosa en un juego personal de colores, texturas y luces, contribuirá a diseñar el santuario particular que cada uno busca hacer de su hogar. Un hogar saludable, apacible y confortable en el que se percibirá el cariño que se ha puesto en su construcción, ese ingrediente esencial que ha quedado relegado en los tiempos que vivimos y que es preciso recuperar para nuestro bienestar.

LADRILLO DE CAÑAMO

Ideal en las construcciones bioclimáticas, el ladrillo de cáñamo está formado por fibras vegetales de cáñamo industrial, cal hidráulica natural y una mezcla de minerales. Reúne todas las funciones de un muro estructural como son la resistencia a las cargas y la protección contra incendios. Asegura una regulación automática de la humedad y su conductividad térmica lo convierte en un material con gran capacidad aislante frente al frío y el calor. Por ello, se trata de un material muy recomendado en zonas del sur de Europa donde se alternan temperaturas extremas de calor y frío.

La fibra de cáñamo no contiene proteínas nutritivas para parásitos animales o que ocasionan podredumbre y por tanto no exige tratamientos previos. Además, combinada con la cal hidráulica se protege de la humedad y gana una defensa extra ante el ataque de hongos y parásitos vegetales.

La producción del ladrillo de cáñamo es muy sencilla, puede ser molido y reutilizado y sirve tanto para levantar muros estructurales en cualquier tipo de edificación como para la formación de tabiques interiores. En la fachada puede ir recubierto de piedra natural, puede formar muros decorativos sin revestir y puede complementarse con entramado de madera.

El cáñamo es una planta multiuso de crecimiento rápido. Con su cultivo, que por su resistencia no necesita ni herbicidas ni pesticidas, mejoran los suelos y se reduce la contaminación ambiental.

LA CASA DE PAJA

La primera casa de fardos de paja revocados fue construida hace 130 años y en Estados Unidos existe una docena de ellas ya centenarias que todavía están habitables.

La construcción de paja es una manera barata y rápida de conseguir una vivienda acogedora y práctica. Existen diferentes maneras de levantarla: utilizando la paja como muro de carga; sirviéndose de postes o columnas para soportar el peso del tejado; combinando ambos sistemas.

Un muro a base de fardos puede llegar a soportar 1.000kg/m2, si bien para evitar abultamientos hay que tener en cuenta el potencial de comprensión del material dependiendo del peso, algo que ya viene explicado en manuales. Para su correcta disposición se utilizan estabilizantes horizontales y verticales y estacas de madera para unir los fardos.

Una vez colocadas todas las balas se ha de rellenar con paja suelta los huecos que hayan quedado. Después se revoca toda la estructura de tierra y se evita así la entrada de aire. Si además se cubre de cal el exterior, la resistencia al fuego de la casa se situará entre los 90 y los 120 minutos, dependiendo del grosor del acabado final.

La densidad de las balas va a determinar su conductividad térmica, mientras que el flujo del calor dependerá de la disposición vertical u horizontal de las fibras. A diferencia de los  materiales de componentes minerales, el nivel de humedad de la paja apenas va a variar su comportamiento térmico.

Como la paja no tiene capacidad de almacenar energía, se le proporciona un acabado en tierra, se ponen suelos de cerámica maciza o se hace una fachada sur a base de tierra o de cualquier otro material con mucha masa.

La humedad es el principal enemigo de las casas de paja. Para evitar la que sube del suelo se puede colocar una lámina aislante sobre él. Previamente, conviene elevar las balas de paja con un sobre cimiento o zócalo de 40 o 50 cms. que las protejan de las acumulaciones de agua consecuencia de la lluvia. Mientras, un correcto aislamiento de las paredes exteriores y del techo que reduzca el enfriamiento de las paredes interiores limitará la condensación que da lugar al depósito de gotas de agua, manchas de humedades y a la proliferación de los perniciosos hongos.


Fuente: Ecogaia

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Casas verdes

8 de octubre, 2009

Las casas naturales utilizan materiales como la madera, el barro, la paja o el bambú para reducir el elevado impacto ambiental y económico del sistema convencional de construcción de viviendas. Sus defensores aseguran que gastan menos en su edificación, consumen menos recursos naturales y energía, contaminan menos y viven de forma más saludable.

Las casas naturales utilizan materiales como la madera, el barro, la paja o el bambú para reducir el elevado impacto ambiental y económico del sistema convencional de construcción de viviendas. Sus defensores aseguran que gastan menos en su edificación, consumen menos recursos naturales y energía, contaminan menos y viven de forma más saludable. Diversas asociaciones y colectivos en todo el mundo ofrecen asesoramiento y ayuda para contribuir a la generalización de estas casas naturales.

El Consejo de Construcción Verde de España apunta las principales ventajas de construir una casa de madera: bajo costo, utiliza poca energía y unas herramientas sencillas para su producción y elaboración, y se basa en un recurso natural más resistente que el acero y el hormigón. Una vez edificada, ofrece un ambiente más saludable a sus inquilinos. El reumatismo o las dolencias respiratorias se quedan fuera, ya que la madera absorbe y expulsa la humedad.

A pesar de las apariencias, las casas de madera son muy resistentes. El Centro de Investigación japonés Hyogo simuló un terremoto de 7,5 grados en la escala Richter con un edificio de madera de siete plantas. Salvo algunos daños superficiales menores, el bloque aguantó sin problemas.

En Noruega están convencidos de estas ventajas. El Secretariado de Barents ha anunciado la construcción de un centro cultural que será el rascacielos de madera más alto del mundo, con 16-17 pisos. Se ubicará en Kirkenes y superará al que ostenta este récord en la actualidad, un edificio de 13 plantas situado en Arkhangelsk, en el noroeste de Rusia. Sus impulsores pretenden que sea un edificio sostenible modélico: contará con sistemas de eficiencia energética y de energías renovables, materiales reciclados, etc.

Los defensores de la madera recuerdan que puede utilizarse en edificios ya construidos con otros materiales. Los arquitectos José Ulloa y Delphine Ding han transformado una envejecida casa de playa en una hermosa construcción angular con vistas al Pacífico Sur en Casablanca, Chile.
Construir con barro y paja

Las casas naturales son una vuelta al pasado, aunque se aprovechan los conocimientos actuales sobre construcción sostenible. Las viviendas de barro y paja se han fabricado desde hace siglos. En algunos países de Europa hay edificios con estos materiales que siguen habitados. En Reino Unido, se estiman unas 100.000 casas de barro y paja (“cob” en inglés), algunas de ellas con 200 años de antigüedad.

El barro y la paja permiten la edificación rápida, económica y ecológica de una vivienda. Como en el caso de la madera, no es necesario un equipamiento de construcción muy complejo. Al ser materiales naturales y abundantes, se puede trabajar de forma local. Sus constructores evitan la contaminación que supone el transporte de materiales.

En cuanto a sus propiedades, el barro y la paja son buenos aislantes térmicos y son muy resistentes a las inclemencias meteorológicas. La paja suelta se quema con facilidad, pero la prensada y embalada que utilizan estas viviendas, no. Para que una casa de paja se deteriore por la acción del agua, tiene que ubicarse en un lugar con mucha humedad y lluvias constantes.

Otra opción que gana cada vez más adeptos son las casas de fardos o balas de paja. La embaladora manual, creada en EE.UU. en 1850, dio la posibilidad de construir este tipo de viviendas. Las primeras documentadas se realizaron en Nebraska en 1896. La idea era construirlas como casas temporales, pero al resultar baratas, fáciles de edificar, resistentes y aislantes, pronto se volvieron muy populares como primeras viviendas.

En la década de los años cuarenta del siglo XX, la generalización de los materiales convencionales de construcción relegó a los fardos de paja. Pero a partir de los años setenta, este estilo ha renacido y son cada vez más las casas en todo el mundo que se construyen de esta forma.
Casas de bambú

El bambú es un material ideal para construir un hogar natural, según sus defensores. Una hectárea de bambú puede absorber nueve toneladas de dióxido de carbono (CO2), una capacidad vital en la lucha contra el cambio climático. Su crecimiento es muy rápido: oscila entre tres y cinco años, sin necesidad de fertilizantes o pesticidas. Su recolección no mata la planta entera, de manera que vuelve a crecer. El bambú aflora en todos los continentes, excepto en los polos, y en suelos dañados por la erosi

Enviado por: ECOticias.com

 

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Decálogo de bioconstrucción

9 de marzo, 2009

DECÁLOGO DE BIOCONSTRUCCIÓN

Fuente: Ismael Caballero

01 – Ubicación adecuada.
02 – Integración en su entorno más próximo.
03 – Diseño personalizado según las necesidades del usuario.
04 – Adecuada distribución de espacios.
05 – Empleo de materiales saludables y biocompatibles.
06 – Optimización de recursos naturales.
07 – Implantación de sistemas para el ahorro energético.
08 – Equipamiento de mobiliario de bajo impacto.
09 – Programa de tratamiento de los elementos residuales.
10 – Manual de usuario para su utilización y mantenimiento.

1) Ubicación adecuada evitando tanto la proximidad de fuentes emisoras de contaminación eléctrica y electromagnética así como química y acústica, tales como: fábricas contaminantes, transformadores eléctricos, tendidos de alta tensión, grandes vías de comunicación, etc…, como el asentamiento sobre fallas geológicas o corrientes de agua. También deberán ser evitados aquellos lugares donde por la actuación del hombre puede ponerse en peligro algún determinado ecosistema.
Y siempre evitar la modificación del campo magnético natural.

2) Integración en su entorno más próximo, atendiendo a la morfología del terreno, construcciones adyacentes, los estilos arquitectónicos tradicionales de la zona, incluyendo vegetación propia del lugar y armonía de formas constructivas.

3) Diseño personalizado según las necesidades del usuario, de tal manera que la vivienda se le adapte y sirva perfeectamente para desarrollar en ella su forma de vida. Procurando, en la medida de lo posible, cuidar el efecto “onda de forma”, evitando los elementos excesivamente rectilíneos, con esquinas pronunciadas. Las grandes luces se pueden salvar con arcos, bóvedas, etc.

4) Adecuada distribución de espacios, atendiendo a consideraciones bioclimáticas, de ahorro energético y funcionales. Teniendo en cuenta una buena orientación: acristalamientos al Sur (con paredes y suelos de alta inercia térmica) y estancias de poco uso al Norte(garajes, despensas,…), dedicando una muy especial atención al estudio de los lugares de descanso.

5) Empleo de materiales saludables y biocompatibles e higroscópicos, que faciliten los intercambios de humedad entre la vivienda y la atmósfera. La vivienda debe respirar.

* Los materiales deberán ser de materia prima lo menos elaborada posible y encontrarse lo más cerca posible de la obra (utilizar recursos de la zona). Deben hallarse totalmente exentos de elementos nocivos como asbesto, cloro y, más concretamente, PVC, usado de forma muy común hoy en día.
* Los conductos de saneamiento de gran diámetro pueden ser de cerámica con conexiones de caucho y los de pequeño diámetro, de PE-AD en lugar de PVC. Con estos materiales, las conducciones son más estables, flexibles, duraderas y menos ruidosas.
* Para las conducciones eléctricas, ya existen en el mercado cables libres de halógenos y sin PVC.
* Evitaremos los aislamientos y pinturas de poro cerrado, plastificados, elementos retenedores de polvo electrostático (moquetas, suelos plásticos…) y todos aquellos materiales que emiten gases tóxicos en su combustión. Debemos utilizar pinturas al silicato, al agua, aceite de linaza, colofonia, ceras naturales, etc. Y para los elementos decorativos, tratamientos de madera o enfoscados.
* En los elementos estructurales, emplearemos cementos naturales o cal hidráulica. El uso del acero debe restringirse a lo imprescindible y deberá ser convenientemente derivado a tierra.
Así como sistemas constructivos adecuados. Hoy en dia abusamos mucho de los elementos estructurales de hormigón armado, como vigas y pilares, cuando en muchos casos éstos pueden ser sustituídos por arcos y bóvedas.

6) Optimización de recursos naturales. Aprovechamiento de la luz solar(isolación), climatización natural, ahorro de agua, aprovechamiento del agua de lluvia, implantación de las energías renovables aprovechables en ese lugar determinado

7) Implantación de sistemas para el ahorro energético.
Utilización de la Bioclimática, a través de sistemas de captación solar pasiva, galerías de ventilación controlada, sistemas vegetales hídricos reguladores de la temperatura y la humedad.
Aleros diseñados adecuadamente, vegetación perenne al Norte y caduca, al Sur.
Equipamiento de mobiliario de bajo impacto y configuración ergonómica, electrodomésticos de bajo consumo y baja o nula emisividad electromagnética, iónica, microondas, etc…. con una toma de tierra adecuada, que no emitan gases nocivos y que sus elementos envolventes sean naturales. Se deben de tener en cuenta no sólo la disposición óptima del mobiliario, sino también su propia forma y contorno geométrico a tal fin que además de su utilidad aporten una onda de forma acorde a su entorno.

8) Manual de usuario para su utilización y mantenimiento.
En el cual se detallen las actuaciones que debe realizar el usuario y las que deberá realizar el mantenedor profesional.

10) Programa de recuperación de residuos y/o depuración de vertidos. Separación de residuos en origen, con programa de reciclado para los sólidos-envolventes y de compostaje para los orgánicos.
Depuración de las aguas residuales para su posterior utilización en riego. En los lugares con gran escasez de agua se deben incorporar sistemas de deshidratación orgánica o WCs secos con su posterior programa de compostaje.

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